La Guerra en Ucrania: Aunque Putin gane, ya perdió.

La “operación militar especial” de Vladimir Putin no fue más que una agresión a Ucrania que ha dejado al mundo entero en conmoción. Aunque Putin, a lo largo de dos décadas en el poder, ha invadido a otros países, la guerra en Ucrania cambiará para siempre la visión que tenemos del Kremlin pues, siendo un autócrata con la esperanza de revivir los tiempos del imperio soviético, invadió un país soberano e independiente de manera injustificada, violando las normas del derecho internacional y evadiendo cualquier acercamiento diplomático.

Crédito: BBC News

Esta decisión traerá consecuencias catastróficas para Rusia en el corto, mediano y largo plazo. Las sanciones económicas impuestas por los países occidentales debilitarán al sistema financiero ruso, a los oligarcas, y al mismo Putin; pero las consecuencias más graves serán para la población rusa, pues se aproxima un alza exponencial en las tasas de pobreza que ya preocupa a gran parte de los rusos. Rusia no era considerada una potencia económica al mismo grado que China y Estados Unidos, por lo que su influencia económica en la esfera internacional se verá mucho más debilitada. Ya en estos momentos, la población rusa está sufriendo las consecuencias del bloqueo económico, comercial y financiero: no hay disponibilidad de efectivo, hemos visto las largas filas en los cajeros automáticos que se han quedad sin efectivo y sin posibilidad de ser recargados, tampoco pueden utilizar sus tarjetas de crédito, empieza a haber escasez de productos, pérdida de miles de empleos, y el rublo se ha desmoronado frente al dólar estadounidense y el euro, lo que ocasionará aumentos de inflación.  

Crédito: DW.

Vladímir Putin ha demostrado con esta guerra que no le importa el bienestar de la población rusa ni de su país; ha quedado claro que fue un error definirlo como un líder nacionalista, pues sus intereses personales son continuar perpetuándose en el poder y desafiar a Occidente y al orden internacional actual. Aún queda la incógnita si lo logrará, pues Rusia se ha quedado completamente sola; ni siquiera sus aliados han sido de capaces de apoyar incondicionalmente sus acciones.

Aunque Rusia lograra el control territorial de Ucrania, no se vislumbra que pueda salir victorioso de esta guerra; los ataques indiscriminados contra la población civil ocasionarán que los ucranianos nunca acepten una anexión a Rusia. Asimismo, vuelven probable el inicio de un largo proceso de guerra de guerrillas, lo que ocasionaría constante desestabilización en Rusia, así como posibles actos terroristas al interior de sus fronteras.   

Crédito: BBC News

Otro de los efectos que Putin no previó es que, si logra el control territorial de Ucrania, sus vecinos verán a Rusia como una amenaza aún mayor, lo que ocasionará una escalada armamentista en Europa; inclusive Suecia y Finlandia están evaluando incorporarse a la OTAN.

Se vislumbra una crisis humanitaria que no se había visto desde la Segunda Guerra Mundial en Europa, con millones de ucranianos buscando refugio. Esos ucranianos en el exilio nunca perdonarán a Rusia, y menos a Putin.

Crédito: El Financiero

En los días próximos sabremos si Rusia ganará la guerra en Ucrania, y si terminará por anexarla a su territorio. Pero lo que queda claro es que, aunque gane esta guerra, ya lo perdió todo. Rusia ha demostrado ser una de las potencias militares más fuertes, y que tiene la capacidad de amenazar; pero Ucrania, liderada por Volodímir Zelenski, ha sido una nación que resiste los ataques constantes, y que nos enseña la importancia de defender a los países democráticos y libres en un mundo de gigantes autócratas.

Crédito: DW

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